Marcelo Gallardo atraviesa su momento más delicado como técnico de River Plate, con seis derrotas en los últimos siete partidos y una eliminación dolorosa ante Palmeiras en la Copa Libertadores.
El propio Gallardo reconoció errores y admitió que “uno no puede vivir del pasado”, mientras la directiva evalúa su continuidad. Entre las opciones están su destitución inmediata o una renegociación de contrato con objetivos claros para lo que resta del año.
La presión de los hinchas y el desgaste táctico del equipo agravan la situación. Aunque su legado es enorme, su futuro en el banquillo millonario pende de un hilo.
