El West Ham incluyó en los contratos de su primer equipo una cláusula que establece una reducción del 50% en los salarios en caso de un eventual descenso a la Championship.
Esta condición ha complicado las negociaciones en el mercado, ya que varios objetivos de fichaje se muestran reticentes a unirse al club bajo ese escenario contractual.
La directiva ha conversado con varios futbolistas, pero no han tenido éxito para fichar a sus principales objetivos.
