La FIFA ha denegado la solicitud de Irán para trasladar sus partidos del Mundial a México.
En consecuencia, si la selección acepta asistir a la Copa del Mundo, deberá disputar sus encuentros en territorio estadounidense. Entre esos compromisos destaca el denominado “Pride Match” frente a Egipto, programado para jugarse en Seattle.
La decisión marca un revés para la federación iraní y FIFA asegura que sus partidos se mantendrán bajo la sede oficial en Estados Unidos a pesar de las declaraciones pasadas.
